El mundial 2014 y trabajar 9hs por día

Mundial Brasil 2014 nunca te voy a olvidar. No solo por haber salido segundos, tampoco  por el penal no cobrado en la final, ni por: “Era por abajo, Palacio”.  No me lo voy a olvidar porque estuvo buenísimo porque me encantó ver jugar a Yaya Touré, Drogba, romperla a los colombianos, la mordida de Suárez y lo que más me va a quedar en la mente por siempre: ver a los alemanes festejar un empate contra Ghana. Qué cosa linda el fútbol.

Pero las primeras fechas del mundial eran en días de semana, por la mínima diferencia de horario que tenemos con Brasil, los partidos empezaban a las 15hs y terminaban tipo 21 horas. El sueño de todo fan del fútbol: podíamos disfrutar de buen fútbol todos los días, a toda hora, teniendo en cuenta las repeticiones. Mi limitación era el horario laboral: de 10 a 18.45 horas. Obviamente que cuando jugó Argentina me fui de la oficina, tuve la suerte de tener a una amiga, Laila, viviendo cerca de mi laburo, quien muy amablemente me hospedó 3 partidos. Mis compañeros de oficina habían arreglado para ir todos juntos a almorzar a algún lado con tele pero yo no podía permitir que me conocieran gritando, llorando, puteando y todas esas cosas que hago cuando miro a la Selección y de las cuales me avergüenzo mucho.

El tema no era cuando jugaba Argentina, el problema eran los otros días porque no teníamos permitido, ni estaba aceptado que nos fuéramos para ver los otros partidos de otras Selecciones, cualquiera, pero bueno… la ley laboral no se actualiza hace mucho. Lo bueno que tenía todo eso malo es que mi monitor estaba estratégicamente ubicado para que no vieran lo que veía yo y buena señal de internet, con lo cual nada me impidió ver casi todos los partidos del mundial. Nunca llegué tan temprano a la oficina, mi jornada laboral se había reducido a 4 horas, de 10 a 14hs, de 14 a 15 me tomaba la hora de almuerzo y de 15 a 19 veía fútbol. Sí, salía tarde para no dejar un partido a la mitad. GRAN MUNDIAL.

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